Ayer te soñé.

Por: Angela Guerrero

Te soñé como masa, como aliento, como un grito en la montaña que dignifica nuestra tierra. Soñé que tu nombre tenía mil palabras.

Soñé que te llamabas, Oscar, Abel, Jorge y que tu apellido era Dolor, Tristeza, justicia y solidaridad.

Te soñé de incógnito, como el protagonista anónimo que pinta en las paredes de su pueblo exigiendo justicia.

Como aquella estudiante que grita enfurecida por las calles de la ciudad porque no has aparecido.

Te soñé como normalista, como mujer, como el niño que llora añorando que su madre vuelva.

Como aquel que fue golpeado por intentar mostrarle al mundo lo que día a día este gobierno nos hace.

Te soñé como aquel que marcha exigiendo un país distinto, que se conmueve cuando ve pasar al ave libertaria.

Te soñé como el viento que pega en la cara hasta arder y así recordarme que sigues presente.

Te soñé vivo, sonriendo, plantando flores de cempasúchil en medio del calor de Ayotzinapa.

Te Soñé como dolor convertido en fortaleza, Porque ayer eras uno hoy eres miles.

Desperté. Estás vivo, entre nosotros, eres esperanza, eres justicia.

Fotografía: Manuel Enríquez
Fotografía: Manuel Enríquez

2 Comments Add yours

  1. Lamentable lo ocurrido allá. Hay que garantizar que eso no vuelva a pasar en ningún lado. Es atroz todo ello.

    Saludos desde Ecuador.

    1. Saludos desde México, Donovan. Agradecemos tu comentario y que nos sigas a través del wordpress de Políticas Media, seguimos “in/formarndo conciencias”. Esperamos que las publicaciones puedan darte una visión del contexto que se vive en nuestro país.

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